Tarantella

Archive for the ‘Tarantella’s Scripts’ Category

Título en construcción – Capítulo III

In Tarantella's Scripts on November 28, 2007 at 7:22 am

Slusando: Faith No More – Epic
Leyendo: Cien Años de Soledad
Jugando: Guitar Hero III: Legends of Rock, Halo 3

III

La relación de Rufino y Meme iba bien. Salían de paseo, iban al cine, no dejaban de mandarse recaditos cursis por el celular, y eran felices. Para aclarar un poco las cosas, permitame decir que este lugar no era un México como el de hoy en día. Este México es y fue diferente en muchos aspectos. Quizas no politicos y religiosos, pero si sociales y culturales. Adoptaron estilos viejos del mismo país y nuevos -pero no muy comunes- de otros países extrangeros, logrando una fusión de culturas muy extraña. Así como una moda, como una válvula de escape despues de que todo lo moderno y minimalista que invadía al México antiguo empezaba a hacer cambiar los gustos de la gente. Las cosas cambian, y todo en esta dimensión -a la cual podriamos llamar dimensión retroalimenticia- fue cambiando mediante ciclos, que se repetían una y otra vez. Nada de esto pasaba tan rápido como la brevedad de esta explicación. Todo tomaba su tiempo necesario para que los ciclos se acoplaran, y ya acoplados, desde el inicio del nuevo ciclo, se iniciaba de inmediato el cambio al siguiente.
Alexis Fonséca, padre de Sabás, recordaba que cuando tenía la edad de 19 años, las compañías automotrices empezaron a cambiar de estilo. Despues de tanto auto aerodinámico y minimalista que salia, la misma gente fue popularizando los autos viejos, como el ford modelo A, que fue de los primeros automóviles que se rediseñaron en ese entonces, y que fue el primer automóvil que habría de comprarse Alexis Fonséca. El rediseño del modelo A fue muy existoso. Regresaban al estilo viejo pero con todas las comodidades y la tecnología que ya existía para cualquier auto; aire acondicionado, asientos de piel de muy buena calidad, estereos con charolas de hasta 6 Cd’s, dirección hidráulica, faros de niebla, etc. Este fue el comienzo de la generación de Sabás. Ellos fueron los que nacieron para disfrutarla y los que la cambiaron mientras crecían.
Cuando imaginaron a Sabás y a Rubén -al inicio de esta extraña historia- subiendo al camión para llegar a la escuela, pudieron haberse imaginado un camión como uno al que usted está acostumbrado a ver. No, en verdad el camión era de la forma de siempre, pero con un acabado muy similar al de los tranvías Mexicanos de los años 40′s, solo que sin vías. Los choferes estaban bien capacitados y siempre bien vestidos en su puesto, ellos ayudaban a las damas a subir a los camiones -les llamo camiones, por que despues de todo fueron eso, pero con la pinta de un tranvia- sin que la dama se sintiera ofendida o apenada. Al contrario, era muy común verlas decir >>Gracias señor<< al chofer en turno, sin que este exediera esa barrera que lo define como chofer y esa barrera que define a la dama como una pasajera ordinaria. Ahora volvamos a la historia principal.

Como decía, Rufino y Meme acudian a distintas atracciones. Una de estas fue la feria que se celebra todos los años en Orizaba en el mes de Octubre. La feria toma lugar en una gran explanada, que previamente cubren con acerrín, y donde gente disfrazada de calacas, espectros y demonios atraen a la gente a distintos shows y espectáculos. >>¡Venga, señor, señora, niño, niña! ¡A ver, a presenciar, el acto más peligroso jamás visto!<>¡Acerquese, la función está por comenzar! ¡Esta vez no se trata del hombre bala, no, no, esto es algo nuevo e insólito! ¡Vean con sus propios ojos a un hombre parando una bola de cañón con sólo su estómago!<< Así el payaso siguió pregonando.
Rufino Y Meme, de nuevo con sus manitas sudadas, pasaban por ahi; y riendo, decidieron ver el show. En la taquilla, un señor que vestía como un faquír muy elegante, los atendió y les dió un cupón de descuento en la compra de un bote grande de rocetas de maíz acarameladas. Cuando entraron a la carpa, payasos sobre monociclos hacían malavares con bolas de fuego y una misteriosa señora paseaba a un french poodle sobre una pelota de colores mientras la gente llenaba el lugar. Cuando la carpa se cerró, Rufino había ido ya a comprar unas rocetas de maíz con caramelo con el cupón que le facilitó el gran faquír. Las luces se apagaron y Rufino tuvo que escabullirse entre la gente tirando medio bote de rocetas por todo el suelo de acerrín, hasta llegar a las pequeñas gradillas donde Meme ya lo esperaba.
-¡Apúrate! -Le gritó Meme desde las gradillas-
Rufino se sentó, agitado, arrimandose hasta que no pudo más al lado de su novia. >>¡Oye ya te acabaste el bote!<<, eso fue lo que dijo Meme, con cara enojada pero a la vez llena de gracia. La pareja se dispuso a engullir el bote de rocetas y a presenciar el espectáculo. Las luces de la carpa se apagaron. Después de 3 segundos, en medio de el circo, un haz de luz blanca iluminó al recien aparecido anfitrión, y a la vez iluminaba una densa capa de vapor de hielo seco que paseaba muy cerca del acerrín. Era un señor regordete que traia puesto un uniforme como el que alguna vez Napoleón Bonaparte habria de usar en su última batalla, la gran batalla de Waterloo. Inició a pregonar lo magnífico que el acto sería. Cuando terminó de hablar, desenfundó un sable oxidado y apuntó hacia lo más profundo de la oscuridad. En unas fracciones de segundo el haz también apuntó y señaló el final de la carpa, donde esta se abrió con ayuda de poleas y polainas, y así un cañon enorme y negro empezó a entrar al circulo principal. Las luces se prendieron de nuevo, haciendo un espectaculo armonioso lleno de color que recorría las caras del público. El anfitrión presentó a Jorn. Era un hombre un poco más gordo que el uniformado, que entró a la carpa con aires de heroe. Traía pusto sólo una especie de pantalon que le llegaba a las rodillas y unos gogles enormes y negros alrededor del cuello. El anfitrión ordenó que cargaran el cañón con una bala negra del tamaño de una bola de boliche, la cual fue alzada por un hombre musculoso y calvo que traia el cuerpo lleno de tribales tatuados. Jorn, el hombre de los pantalonsillos cortos proveniente de noruega se puso a 4 metros de la boca del cañon, se puso en una postura especial y se colocó los gogles esperando a que el anfitrión diera la orden. Entonces un enano llegó con una antorcha que despedía chispas, volteó a ver al uniformado, y cuando escuchó la seña, acercó la antorcha y prendió la mecha. Hubo un gran silencio en toda la carpa, todo el bullicio de afuera se escuchaba claramente, hasta los músicos que afinaban violines, chelos y otros instrumentos como trompetas y trombones se oian a lo lejos, donde Sabás, Joel y otros compañeros del salón admiraban a la orquestra. La mecha se consumió y el cañón se disparó, escupiendo la bala esférica seguido de abundante humo negro. El estruendo hizo saltar al público, despues se pararon a aplaudir cuando vieron que la bala había sido detenida por la enorme panza de Jorn, el increíble hombre de acero.
La pareja salió de la carpa y fue a esperar a que la orquestra empezara a tocar. Era un anfiteatro con gradas de piedra que abrazaba un escenario con un telón negro de terciopelo al aire libre. Rufino y Meme estaban perdidos mirando las estrellas, mientras que Sabás y los demás jugoseaban al otro extremo de las gradillas. Despues de casi 20 minutos, Meme se estiró de cansancio y alzó sus huesudas manos como antenas al cielo pegando un bostezo, recostandose en el hombro de su pareja como aquella vez en la sala de cine terrorifica. Rufino la vio en ese acto, y su menté lo proyectó acostado en una cama, y junto a el estaba ella, con el cabello alborotado y parpados ojerosos, bostezando justo como la había visto instantes atras. La orquestra dejó de afinar y en el silencio la gente se paró a aplaudir cuando el director se dirigió a su lugar. Este alzó una mano, y la bajó para empezar un movimiento de con ambas manos que hicieron tocar los trombones y chocar los platillos, interpretando una melodía ruidosa y muy parecida a la que usaban hace muchos siglos en las plazas de toros.


Later.

Titulo en construcción – Capítulo II

In Tarantella's Scripts on November 11, 2007 at 6:38 am

Slusando: Godspeed You! Black Emperor! – Static
Leyendo: Cien Años de Soledad
Jugando: Demo de Guitar Hero III, Chrono Trigger

Si, así es. Ya me agarró bien cabron esto.

II

Ignacio ya llevaba -para el quinto semestre- el record de haber roto en su vida 23 corazones. Él no sabía cuantos habian sido, y nunca se lo preguntó. Ignacio fue de esos niños que desde el kinder llegaban a casa a avisar -sin la mínima noción- que ya tenian novia. Ignacio, no sabe en verdad cuándo fue el momento exacto en que el amor lo penetró en el corazón como un hirviente témpano de hielo, de hecho, no sabía exactamente si eso ya le había sucedido. Él siempre habria de recordar cuando Rufino le platicó un día despues de los eventos sucedidos en la sala de cine, todo lo que pasó con Meme y el incidente de Lucía y Amanda. Rufino no se disponía a platicarle a nadie lo sucedido con Meme. En esos momentos su mente trabajaba a todo lo que podia pensando en qué haría al ver entrar a Meme en el salón de clases. Cuando Rufino, Meme, Lucía y Amanda salieron del cine, las escuinclillas, emocionadisimas por la película, comentaban los sucesos de esta. <> dijo Lucía. Todos, menos Rufino, comentaban sobre la película. -Oye, ¿Apoco a ti no te dio miedo? -Preguntó Amanda a Rufino-. <> Respondió, tratando de recordar bien de qué se trataba la película. -No, la verdad no estuvo para tanto -Dijo, dibujando su mejor sonrisa-. El adolescente dejó de poner atención a la película cuando su mano se encontró con la de Meme, encontrando ese vacío que desde sus primeros recuerdos de su vida; cuando su mamá lo regañó por comerse el engrudo que usaba para pegar unos animalitos acartonados en su cuadernito rojo de las tareas para el pre-escolar, dicho vacío yacía sobre malesa y todo tipo de cosas que distraen a uno del amor. Despues de parlotear un rato fuera del cine, los 4 adolescentes fueron a tomar un taxi a la avenida. Amanda y Meme fueron las primeras en tomar el taxi, compartiendolo por que Amanda vivía a unas cuadras de donde Meme. Lucía y Rufino quedaron platicando un rato en la banqueta de la avenida, cuando hizo su llegada el segundo taxi vacío.
-Bueno, -Dijo Lucía- Nos vemos mañana, que no se te olvide llevar la cartulina por que si no te mato, ¿ehhh?-
-Ok, no te preocupes -Contestó- ahorita la paso a comprar-. En el aire quedó ese perfume de Maracuyá con el que Lucía se intoxicaba todos los días en un ritual de cosméticos y brevajes extraños. Rufino no se fue en taxi, como las 3 chicas pensaban. Regresó a la escalinata del cine, tomó asiento en los primeros escalones junto al barandal, sacó su teléfono celular y marcó a su madre, quien lo amenazó horas antes, bajo las ordenes de su padre, que le hablara para ir a recogerlo. A los 15 minutos llegó una brillante y blanca camioneta al lugar, conducida por una mujer madura con lentes oscuros de buen ver, que al reconocer a Rufino, hizo sonar el claxon 3 veces.
Al día siguiente, Rufino -como casi siempre- llegó cuando apenas el velador terminaba su turno haciendo su labor de abrir el gran portón de la escuela. Salió de la camioneta con la bendición y el beso de su madre y caminó por el patio de su escuela. Aún oscuro, por el reciente cambio de horario, sintió ese viejo escalofrio al ver la escuela tan callada y sola. Entró al salón, tomó asiento en su banca, sacó su discman y se dispuso a escuchar un disco de su hermana de Soda Estereo. Pasaron 3 ó 4 canciones cuando la gente comenzó a llegar. Joel llegó despues de Rufino, al que saludó de rutina con un -Qué pedo wey-. Rufino vio a Joel cargando un rollo de cartulina blanca, y recordó el olor a Maracuyá, levantandose de su banca bruscamente.
-La puta mierda, -Exclamó- se me olvidó la cartulina-. Joel había pedido, por motivos desconocidos y que en ese momento le valian madres a Rufino, dos pliegos de cartulina y se dispuso a ayudar a su amigo a cambio de que en el recreo le invitara una torta. En seguida empezó a llegar más gente a la escuela. Sabás ese día no fue a clases por que olvidó poner su despertador en la hora correcta el domingo por el cambio de horario. Ignacio llegó y saludó a Amanda en la puerta, despues de platicar con Amanda de la fiesta del viernes que tuvo lugar en la casa de Lucía se dirigió a Joel para saludarlo, que estaba junto con Miguel y Jimena copiando la tarea de geometría. Al último fue con Joel, que estaba solo, escuchando su Discman y dibujando en su cuaderno de reboltijos.
-Que pedo men, -Saludó el recien llegado- ¿Cómo te fue?-
-Bien, -le respondió- aunque hubo ahi un pequeño inconveniente, pero no estuvo mal-
Rufino invitó a Ignacio a ir a las gradas de concreto del patio, con el fin de platicar bien todo lo sucedido. Despues de contarle todo lo que pasó en el cine a Ignacio, este nunca pudo olvidar cuando Rufino le dijo lo que sintió cuando la fria y huesuda mano de Meme emanó calor y sudor junto con la de Rufino. Aunque no pareciera expresarlo en su exterior, Ignacio se preguntaba por qué él jamás en su vida de rompecorazones había sentido esa sensación que describia Rufino con tanta emoción. Ignacio no cambió mucho despues de eso, pues sin exito, no encontraba a esa mujer que llegara a destazar su pecho para sacar su corazón y enseñarle ese lugarcito que tanto buscaba desde que Rufino le platicó su anécdota. En el recreo, Rufino le cumplio la promesa a Joel al comprarle su torta de huevo con chorizo en la cooperativa de la escuela. Despues de estar todos en bola, Rufino y Meme dejaron de seguir al grupo de su constante movimiento por toda el patio y se quedaron sentados en una banca. La pareja de asolescentes platicaban muy a gusto. En una de esas, el adolescente logró romper el hielo al decirle que le gustaban mucho sus manos. Meme le respondió, sonrojada pero con la verdad, diciendole que cómo le podian gustar manos tan feas. Siguieron platicando más, cuando Meme le preguntó que si ya había besado con anterioridad. Rufino dijo que si, mintiendole, pero que no era muy experto en eso. Ahi fue cuando una mirada y dos rostros demaciado cerca hicieron contacto. El primer beso de Rufino y Meme fue simple y rápido.
-Te quiero, -Le dijo a Meme, con la garganta inchada y apresurada por tragar un poco de saliva- ¿Quieres ser mi novia?.
-Ok -Le respondió, con una sonrisa-
La nueva pareja de novios se besaron por segunda vez y se tomaron de la mano. La mano de Rufino volvió a disfrutar ese baño de sudor que tanto habia deseado el día anterior mientras viajaba a casa en la gran camioneta despues del cine. El recreo terminó y regresaron de nuevo al salón de clases, donde Ignacio veía a la nueva pareja con un sentimiento extraño, como de necesidad de algo que no conocia. Nunca supo qué fue hasta años más tarde, en unas vacaciones que habria de realizar con su familia.

Luego que termine el III se los pego.

Later.

Título en construcción – Capítulo I

In Tarantella's Scripts on November 10, 2007 at 5:50 am

Slusando: Pain of Salvation – Inside Out
Leyendo: Cien Años de Soledad
Jugando: Demo de Guitar Hero III, Chrono Trigger

Pues, ya habia hecho un cuentito todo lol hace tiempo, prometí que iba a hacer más en ese entonces y no sé que. Si, yo digo muchas cosas, pero bueno ayer soñé algo que me inspiró a escribir, no sé que será al final esto (Novela o cuento) pero pues espero les guste. El titulo está en construcción todavía, apenas escribí este primer capitulo hoy.

Título en construcción

El frio invierno empezaba a crear una espesa niebla invadiendo las resbalosas calles de Orizaba, cuando Sabás caminaba -todavía modorro y con lagañas- a la escuela. El frio aquel, parecia brotar desde el interior de los huesos, entumiendo hasta el dedo más pequeño del pie, y a pesar de eso, Sabás tenia sus guantes de estambre color vino humedos por el sudor de sus manos. Caminaba taciturno, escuchando su Discman que hace unos días habia comprado con 4 semanas de sacrificio guardando el dinero que sus padres le daban cada ocho días, con el fin de que no pasara hambre en la escuela. Caminaba con la mente repasando palabras o sucesos aleatoriamente y repitiendo cosas sin sentido mientras sus dientes tiritaban en un compas que acompañaba el estrepitoso ritmo de las percusiones emanadas por sus audifonos. Como casi todos los días, se encontró con Rubén en la parada de autobuses. -Quiubole -saludó Rubén-, atropellando una flema en su garganta. Sabás, sin escuchar lo que había parloteado Rubén, alzó la mano perezosamente a la altura de su cuello, -qué pedo -murumuró en voz baja escuchando solo un sonido sordo que provenia de su interior-.
El recordatorio que para siempre estaria marcado en su mente en ocasiones como la anterior, lo remontó a aquellos tiempos cuando tenía cumplidos los 14 años, cuando en una ocación Sabás y sus amigos de la secundaria decidieron ir a la ciudad de México a un concierto. En el camión Sabás le pidió prestado a Rufino -su mejor amigo- el Discman nuevo que le regalaron en Navidad. Siendo ese aparato la gran cagada en todas partes, Sabás aprovechó la ocasión y se hundió en un mundo donde su guía turistico de su propia mente era la música. Despues de imaginar y relacionar todo el ruido que su guía le metía, llegó un olor fétido que viajó del baño del camión a las fosas nasales de Sabás, interrumpiendo a su guía mental que pregonaba sin cesár en un volumen alto.
-No mamen, huele de la chingada -gritó-. Sus amigos explotaban de risa mientras Sabás no sabía que pasaba.
-¿Que, -preguntó Sabás, gritando nuevamente- de qué se rien pendejos?.
-Bajale a esa mamada pinche Sabás -Dijo Joel, retirandole de un tirón el chicharo izquierdo desde el asiento de atras, con vocesita risueña- te vas a quedar sordo.
-Cabron -contestó Sabás- No estes Chingando. Del baño salió un gringo de baja estatura, que sin saber de qué se reian los cuatro adolescentes se paseó por el diminuto pasillo para llegar a su fila y tomar asiento nuevamente. Al poco tiempo el gringo volvió a pararse, muy alarmado, apartando a una señora que se habia dispuesto ir al baño antes que el y azotando la puertita plástica de la cabina fétida. Fue entonces cuando Sabás no aguantó la risa y se unió a sus compañeros.
Sabás y Rubén esperaron unos cinco minutos para tomar la ruta 88 la cual los llevaría a la calle Los Granados, donde caminarian unos 20 metros más para llegar a la Preparatoria. El camión estaba atiborrado de gente, asi que tuviron que ir de pie. Los dos jóvenes llegaron a tiempo y se reunieron con los viejos amigos. Rufino ya no llevaba su viejo Discman desde tercer semestre, ahora llevaba un aparato que sus padres le habian traido del gabacho, el cual presumia almacenar hasta 1000 canciones. Pero a Sabás eso no lo cohibia, él seguía orgulloso con su Discman que a diferencia del viejo discman de Rufino, éste podía reproducir discos en un formato llamado mp3, eso para el ya era ganancia. A diferencia de Sabás, estaba Fernando, que deseaba desde lo más profundo de su ser ese aparato tan estético y atractivo que poseia Rufino, tanto que se sentia ofendido por no poder tener uno de esos en su mano. Fernando era nuevo, apenas sabia las mañas del grupo de amigos. A Fernando lo conocian desde el cuarto semestre, cuando eran cinco amigos, Rufino, Joel, Ignacio, Fernando y Sabás. Para al cuarto semestre Joel se fue de la ciudad, mudandose a Monterrey, dejando el grupo de amigos que habría de formar desde la secundaria.
Podria decirse que Rufino era el más influyente del grupo, teniendo como mejor amigo a Sabás y de ahi se desprende Ignacio y Fernando. Ignacio era el tipo que traia a las mujeres como se le antojaba, ese tipo que ya eso del amor y la ilusión de tener a una amada le iba y venia sin rosar. Fernando, era un programador nato, a esa edad ya sabía hacer muchas cosas con la computadora, pero de las cuales, ninguna tuvo en ese entonces importancia o sentido, si no que todo lo que le gustaba hacer era por entretenimiento. Fernando no era muy social, pero a pesar de eso, el tenia en esos momentos a Diana, su novia que tenia desde principios de preparatoria, solo que Diana era de otro colegio y los demas parias casi no se encontraban con ella. Rufino es, como quizas se han dado cuenta, el cagavaro del grupo de amigos. A diferencia de otros ricos, a el no le interesaba presumir. Si lo hacía era sólo con amigos, pero nunca fue una persona pedante. Rufino era, como Sabás, poco exitoso en el amor, pero si los diferenciamos, podemos decir que Sabás jamas habia tenido una novia en su vida, de hecho, Sabás casi nunca convivia con mujeres. Rufino ya tenia experiencia, poca, pero tenía.
En secundaria, Rufino fue atraido por Meme, una adolescente que venia de Coahuila, que para Sabás no era bonita. Rufino, acesorado por ignacio, logró invitarla al cine. Para desgracia de rufino, ese día, cuando el estaba decidido a declararle su amor, no sólo llegó Meme al cine, sino que llevó con ella a dos de sus amigas. <> Rufino saludó a las muchachas. <> le preguntó a Meme, la cual no alcanzó a responder cuando Lucía, la más fresa del salón -hasta finales de preparatoria-, disparó -¡Hey, hay que ver la de El Aro! -Gritó a los tres adolescentes- Se ve que si está bien de miedo. Meme asintió con la cabeza y fueron por los boletos, mientras un falso Rufino expresaba una sonrisa de felicidad, que en verdad era un Rufino con el hígado emanando chorros y chorros de bilis. En la sala, cuando la película comenzó y los espectadores empezaban a saltar de los sustos de la película, Meme, que se encontraba sentada junto a Rufino, empezó a pegarsele más y más conforme la película avanzaba. Así fue como Rufino por primera vez se tomó de la mano de una mujer, a la cual deseaba con toda su alma. Extasiado, y con la mano que tenía agarrada a la de Meme sudando, no suspiró ni titubeo con ningun sobresalto de la película, mientras que Meme, quizás aprovechando, se le pegaba más y más, al punto en que se quedó recostada en el hombro de Rufino. Terminando la función los dos se soltaron, y salieron como habian entrado, aunque ahora Rufino agradecía a Lucía por haber ido a obligarlos a ver esa película. En la escuela fue cuando por primera vez se besaron, como todos unos novatos, pero así fue como Rufino tuvo su primera novia.

Pues eso, despues les pego el segundo capítulo.

Later.

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